La Casa del Parque/  

Un solar con una ubicación privilegiada en el borde más verde del casco histórico de La Laguna pero con una proporción muy estrecha es el punto de partida para un proyecto hecho a medida del cliente, una pareja con dos niños (Carlos y Lucía) y un perro labrador (Turbo). La construcción existente carecía de interés pero se recuperaron las baldosas hidráulicas originales antes de la demolición. 

La planta baja es diáfana y se extiende, diluyendo sus límites, conectando el jardín trasero, orientado a sur  con el parque al norte. Un lucernario sobre una doble altura en el centro de la vivienda da luz, amplitud a los recorridos y permite la conexión visual de todos los espacios de uso común de la vivienda en diferentes alturas. El dormitorio de los padres da a una terraza con vistas mientras que los de los niños, que se comunican, abren grandes ventanales al parque. El baño de los niños tiene luz natural a través del u-glass que vuelca a la doble altura y el de los padres gracias a una claraboya sobre la ducha de obra, que se reviste de azulejo tradicional marroquí. 

La estructura de pilares se resuelve en el perímetro y los forjados son de losa alveolar de hormigón pretensado que queda vista en los techos de las zonas comunes. El forjado de planta baja se termina con una losa de hormigón que favorece la fluidez espacial de fachada a fachada. En el garaje, el acabado es pulido mientras que en el interior es desbastado y pulido para dejar que se vea el árido de la mezcla a la que se ha añadido triturado de mármol blanco.  

Se consigue un ambiente muy agradable en el interior sin calefactar gracias al aislamiento térmico de todo el volumen con un sistema sate en fachada y carpinterías con rotura de puente térmico. 

Fotografía: Flavio Dorta

Visualización: Marta León Ferreiro