¿Cómo configuramos este nuevo local para la farmacia del pueblo?

Actualmente se trata de una farmacia de pueblo, donde los ingresos vienen fundamentalmente de la venta de fármacos con receta. Sin embargo, el cambio a un nuevo local más amplio ofrece la oportunidad de ampliar la exposición de productos y la oferta al cliente.

 

En cualquier caso, se trata de dar valor a la atención personal del farmacéutico y su asesoramiento.

Con esta premisa, los estantes de exposición se diseñan siguiendo unas líneas dinámicas que acompañan al cliente en su recorrido por el espacio. La totalidad del local se percibe desde cualquier punto, no hay rincones.

 

Buscamos renovar la farmacia del pueblo, mantener su carácter local.

A la vez se busca crear un ambiente limpio, cálido, alegre y diáfano donde el cliente pueda encontrar lo que busca y dejarse asesorar por el personal.

 

¿Cómo se materializa el espacio?

La zona de exposición y venta al público está rodeada por una constante de estanterías que envuelven todo el local. Son estantes de líneas quebradas, sinuosas y fabricados en contrachapado de madera de poco espesor.

 

A lo largo del recorrido de los estantes se suceden puntos singulares como una mesa para juguetes en la zona infantil, un nicho de exposición de ofertas que se ve desde la calle y una bancada multifuncional precisamente en el escaparate.

 

El falso techo sobre los estantes pretende amplificar el espacio y la exposición del producto hasta hacerlo infinito gracias a un plano de material reflectante.

 

Las distintas secciones de venta se dividen con separadores de color.

 

Los puntos de venta son individuales para ofrecer privacidad a cada cliente, para incitar al  personal a moverse dentro del local y para cumplir con las distancias de seguridad.

 

Las góndolas se distribuyen por el centro del local con un diseño similar al de los estantes.

Se ofrece un servicio de atención farmacéutica desde una cabina cerrada pero visible desde la zona de venta.

 

En la rebotica, que son las tripas del local y donde se gesta el buen funcionamiento del mismo, tenemos la mesa de recepción y clasificación de pedidos, cajoneras de medicamentos, punto de trabajo para farmacéuticos y almacén.

Los aseos existentes se reforman de manera mínima para que pueda accederse a uno desde la rebotica y al otro desde la zona de atención farmacéutica.

La rampa de entrada se modifica para garantizar que el local es totalmente accesible.

 

Para conseguir materializar un espacio con carácter, que transmita su identidad a la clientela, buscamos:

  • una elección rotunda de materiales (la madera como protagonista en mobiliario y suelo) dentro de un coste razonable
  • una paleta de colores alegre sobre el canvas cálido y neutro de la madera
  • unas formas dinámicas
  • exponer la mayor cantidad de producto de una forma que no agobie al cliente

 

Las fotografías son de Flavio Dorta

Las visualizaciones y diseño de identidad corporativa son de Marta León Ferreiro